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viernes, 24 de julio de 2015

Carta al Dr. Eduardo Montealegre Lynet, Fiscal General de la Nación



Bogotá, 23 de julio de 2015. 


DOCTOR
EDUARDO MONTEALEGRE LYNET 
FISCAL GENERAL DE LA NACIÓN 
E.  S.  D. 



Asunto: Imposibilidad para continuar en justicia y paz  
Postulado: Salvatore Mancuso

Respetado doctor Montealegre: 


En mi calidad de defensor del postulado Salvatore Mancuso Gómez, de manera respetuosa, atendiendo las instrucciones claras y precisas dadas por él, y considerando las normas que regulan su actual  reclusión en la cárcel FCI GILMAR  en los Estados Unidos, me permito informarle que en las actuales circunstancias en las que se encuentra detenido el señor Mancuso Gómez, es imposible  que continúe cumpliendo con las obligaciones adquiridas dentro del marco legal de Justicia y Paz.

Antes de esbozar las razones por las cuales a Salvatore Mancuso se le hace imposible continuar actualmente en el proceso transicional, es necesario hacer las siguientes precisiones: 

1. Salvatore Mancuso Gómez por medio de la presente, reitera su compromiso con el proceso de paz de las extintas AUC, clama porque la etapa judicial en la que se encuentra pueda terminarse de forma oportuna. Esa voluntad mientras dependa de él es inquebrantable, el compromiso adquirido por él con las víctimas, las autoridades judiciales, su familia, la justicia y la sociedad en general,  es su prioridad. 

2. Salvatore Mancuso se encuentra recluido en una cárcel de los Estados Unidos, él respeta y acata las decisiones de las autoridades de dicho país. Hasta la fecha el apoyo del Gobierno de los Estados Unidos con el proceso de paz con las AUC ha sido fundamental y sin dicho apoyo el proceso judicial sería un fracaso. 

3. Salvatore Mancuso y los postulados que están  involucrados en el proceso judicial transicional adelantado con las extintas AUC, reconocen el enorme esfuerzo de usted señor Fiscal General de la Nación y muy especialmente de la Dirección de Fiscalía Nacional Especializada de Justicia Transicional y los Fiscales adscritos a la misma, para transformar el modelo investigativo y lograr una dinámica que ha permitido avanzar de forma mas ágil, en pro de los derechos de las víctimas.

No obstante lo anterior, Salvatore Mancuso se encuentra en la actualidad preso en la cárcel  FCI GILMAR, sitio de reclusión que tiene un reglamento que imposibilita de manera total que el postulado SALVATORE MANCUSO GOMEZ continué cumpliendo las obligaciones adquiridas en la ley 975 de 2005 y muy especialmente con las víctimas. Las condiciones son las siguientes: 

- No existen los medios tecnológicos para adelantar videoconferencias (ya se suspendió  una versión libre que se llevaría a cabo del 21 al 31 de julio).
- La comunicación con las autoridades colombianas  y las víctimas  es absolutamente nula. 
- Los abogados podemos ingresar al penal únicamente los días  lunes, martes y viernes. 
- Al ingresar los abogados solamente podemos hacerlo cinco hojas de papel y un lapicero, las mismas que debemos sacar al momento de retirarnos.
- Solamente puede hablar por teléfono durante 10 minutos cada día.    
- No tiene acceso a un computador para trabajar lo relacionado de forma exclusiva con temas de Justicia y paz, ni se lo facilitan  ni lo podemos ingresar. 
- Tiene acceso a un correo electrónico, que tiene una demora de tres días para ser efectivo, en otras palabras, envía un email y llega tres días después.

Como puede observar señor Fiscal General, en estas condiciones es improbable que Salvatore Mancuso pueda continuar en el proceso judicial transicional por causas ajenas a su voluntad, como tampoco puede hacerlo en ningún proceso de la justicia ordinaria.  Según cálculos de la misma Fiscalía General de la Nación son aproximadamente 70.000 hechos por los que debe responder por línea de mando Salvatore Mancuso y se le han imputado 5.000 hechos. Para este año según la priorización establecida debería quedar terminado judicialmente el Bloque Córdoba y el Resistencia Tayrona, sin embargo, con el paso de cada día se hace difícil alcanzar ese objetivo.  

Salvatore Mancuso se encuentra absolutamente preocupado y le envía un mensaje a las víctimas para que entiendan que no es por causa imputable a él,  la razón por la cual no se presente a las audiencias,  simplemente no puede hacerlo porque las normas del centro carcelario en el que se encuentra se lo impiden y que ruega para que estos impedimentos sean superados y pueda cumplir con todas las víctimas.

Acudimos a usted señor Fiscal General deprecando agote los trámites pertinentes ante las autoridades competentes de los Estados Unidos y solicite que el postulado Salvatore Mancuso sea trasladado de nuevo al  centro de reclusión NORTHERN NECK REGIONAL JAIL, en Warsaw, Estado de Virginia, donde se cuenta con todos los medios logísticos necesarios o a otro centro de reclusión que brinde las mismas garantías para avanzar con el proceso judicial transicional, de no ser posible, quiero manifestarle que por causas ajenas a la voluntad de Salvatore Mancuso no puede continuar en la etapa judicial del proceso de Justicia y Paz, como tampoco podrá declarar dentro de los proceso ordinarios.  

Le agradezco su atención y colaboración.

Cordialmente, 


JAIME ALBERTO PAERES JARAMILLO 
Abogado 
TP  100271 del C. S. de la J.

C.C. Tribunal Superior de Bogotá -  sala de Justicia y Paz 
Magistrados con Funciones de Control de Garantías 
Procurador General de la Nación 
Director de Fiscalía Nacional Especializada de Justicia Transicional
Defensor del Pueblo
Presidente Sala Penal Corte Suprema de Justicia 
Embajador de los Estados Unidos en Colombia 
Agregado judicial de la Embajada de los Estados Unidos  
Doctor Giovani Alvarez Santoyo Fiscal 46 Justicia Transicional 
Medios de comunicación 

lunes, 9 de junio de 2014

Carta al señor Fiscal General, Dr. Eduardo Montealegre Lynet

Warsaw, USA, 9 de Junio de 2014. 


DOCTOR 
EDUARDO MONTEALEGRE LYNET 
FISCAL GENERAL DE LA NACIÓN 
E. S. D. 



Respetado señor Fiscal General: 


Reciba un cordial y respetuoso saludo, desde el mismo momento en el que la guerra me arrancó del seno de mi hogar, mis actuaciones bélicas estuvieron orientadas a combatir a la guerrilla y todo lo que subvirtiera los nuevos ordenes sociales que como autodefensas íbamos estableciendo, bandera que erradamente enarbolaba y de la que me sentía tontamente orgulloso, sin embargo, una noche a fínales de la década de los noventa, a pesar de que seguíamos avanzando y “triunfando” militarmente, sentí la necesidad de explorar salidas al infierno que estaba viviendo y el que veía venir, al dolor, al sufrimiento y el daño que estábamos causando al evitar el que nos causaba la guerrilla, por eso comencé a buscar otros caminos y liderar un proceso que permitiera cesar la violencia y anclar las bases de la paz.

Para esa década, eso no fue posible, era algo inentendible, mientras explorábamos la posibilidad de una salida al conflicto armado, más se nos cerraban las puertas, y más cruel era la guerra, he reconocido y confesado que la barbarie de la guerra no tiene límites e inexplicablemente corríamos más peligro cuando hablábamos de paz, que en el fragor más intenso de la guerra.

Desde cuando nos permitieron el espacio para una posible salida negociada al conflicto político, social y armado, lideré el proceso de negociación y de paz en el que nos encontramos, a pesar de todas las dificultades y obstáculos ese fue el nuevo propósito de mi vida y aún lo es, ni siquiera con la extradición con la que quisieron silenciarme, he declinado, y a pesar de la tortuosa y confusa situación jurídica que ha rodeado este proceso y de las duras condiciones físicas en las que me encuentro, fui resolviendo un sin número de dificultades, desde tener solo un lápiz de cinco centímetros para tomar apuntes, ver pasar meses sin poder contemplar el sol, hasta no poder abrazar ni tocar a mi familia porque solo la puedo ver a través de un vidrio blindado. No obstante, y de manera milagrosa, el dolor de las victimas ha sido un motivador especial, porque cada vez que he tenido la oportunidad de verlas, escucharlas, cuando me perdonan y cuando no, siento en carne propia y comprendo aún más el mal que hice, por eso he hecho y seguiré haciendo lo necesario para tratar de resarcir ese dolor que les causamos. También el dolor de mi familia me motiva para no claudicar, ellos me han brindado su mano para no dejarme caer cuando mis fuerzas se extinguen y creo que no soy capaz de seguir.

Es de público conocimiento las decisiones tomadas por la Fiscalía General de la Nación dentro de la investigación penal en contra de Enilce López y otras personas incluida mi ex esposa Martha Dereix, conocidas hace una semana a través de los medios de comunicación, en ellas se ha hecho un señalamiento expreso en cuanto a que supuestamente dineros ilegales provenientes de las AUC comandadas por Salvatore Mancuso entraron en las empresas de la señora ENILCE LÓPEZ entre los años 2000 al 2010, al respecto deseo manifestarle a usted señor Fiscal General, a la Sociedad Colombiana y a la Comunidad Internacional, que si se demuestra, que con mi concurso y de los dineros pertenecientes a los Bloques de las AUC comandados por mí, INGRESÓ UN SOLO PESO, UNO SOLO, a las empresas de la mencionada señora, no tiene que pedir mi exclusión de justicia y paz, yo mismo pediré a los magistrados competentes que me expulsen de este proceso de Justicia Transicional; sé con plena certeza que eso no ocurrirá.

Tengo PLENA CONVICCIÓN de que mi ex esposa Martha Dereix, no tuvo, ni tiene ni ha tenido vínculo alguno, ni ha apoyado ni financiado a las AUC, ni a ningún otro grupo ilegal armado en Colombia.

También deseo manifestarle a usted señor Fiscal General, a mi familia, a las víctimas, a la sociedad colombiana, a los desmovilizados y postulados que no voy a renunciar a los compromisos adquiridos con Dios y la sociedad colombiana, no cederé ante momentos difíciles, como no lo he hecho en el pasado con situaciones similares a las que estamos viviendo o ante presiones como el atentado a mi hijo menor cuando estábamos iniciando esta etapa judicial, porque deseo de todo corazón poder volver a la sociedad y al seno de mi familia y de mi hogar, y lo haré de forma digna.

Aunado a las dificultades anteriores, también tenemos conocimiento que personas afectadas o perjudicadas con mis declaraciones o que han tratado de presentarse como víctimas cuando no lo son, han buscado todas las formas de perjudicarme, incluso ofreciendo dinero a postulados para que declaren en contra mía o involucren a mi familia, hechos que he puesto en conocimiento de las autoridades competentes.

Hoy más que nunca, quiero reiterar mi firme, sincero e inagotable compromiso con la reconciliación y la paz de Colombia, con el proceso de paz, nada me distraerá y evitará que siga admitiendo y confesando los barbaros actos cometidos por nosotros los desmovilizados de las AUC, ni que siga reconociendo a pesar de las dificultades fácticas a quienes son víctimas verdaderas del conflicto armado, no evitaran que pida perdón por mis actos como tampoco impedirán que lidere la terminación de buena manera de este proceso de justicia transicional, como tampoco que luche para que no revictimicen aún más a nuestras víctimas o no se vuelva a repetir esta espiral de violencia, así mismo, les aseguró que continuaré haciendo lo que sea necesario desde la legalidad para apoyar y guiar en este proceso de Justicia y Paz a quienes en el pasado comandé en la guerra, la mayoría de ellos y quien escribe, hemos cumplido y es justo que nos cumplan.

A las víctimas, les pido que no se desanimen por los titulares de prensa, sigan creyendo en el trabajo del día a día de los fiscales y magistrados, el camino de la reconciliación y de la paz, se está construyendo por ustedes y para ustedes, cuando me extraditaron pensaron que el proceso fracasaría, pero no, aquí estamos, esas miles de víctimas que han pasado por las audiencias o por los actos de perdón, son la prueba irrefutable que tuvimos la fuerza y el compromiso necesario para sobreponernos.

A los desmovilizados y postulados gracias por su apoyo, y desde ya les digo que no respaldaré de forma alguna que suspendan ni temporal ni definitivamente el proceso como algunos me lo han hecho conocer, estos momentos confusos y difíciles no pueden estar por encima de los derechos de las víctimas, por el contrario, les invito a un mayor compromiso y a impulsar aún más el proceso de Justicia y Paz. 

A mi familia y amigos, les pido que rodeen y fortalezcan a Martha, ella los necesita y confiemos en que con la gracia de nuestro Dios misericordioso, ella superará este duro momento y su inocencia prevalecerá.

Y Yo… seguiré liderando y aportando a este proceso de paz para que termine siendo otra semilla para los procesos de paz que están próximos a concretarse en nuestra amada Colombia, por eso señor Fiscal General, le informo que en carta separada que será entregada dentro de los próximos tres días, le hago una propuesta para que logremos terminar antes de finalizar el presente año y en debida forma, si Dios lo permite, los procesos judiciales de aquellas personas que en el pasado hicieron parte de los bloques de las AUC ex comandados por el suscrito, para ello, me comprometo a liderar, motivar, impulsar, convencer, apoyar e ilustrar sobre los beneficios legales y fácticos de esa propuesta, principalmente por el bien de todas nuestras víctimas y por un futuro en paz.

Por último, quiero decirle en nombre mío y de mi familia, que acataremos de manera respetuosa todas las decisiones judiciales, solo le suplico que nos brinden las garantías procesales necesarias para ejercer nuestros derechos.

Nada justifica lo hecho, lo que hice, que equivocado estaba, cada vez que tengo una víctima enfrente, me convenzo de que tome la decisión correcta cuando decidí parar nuestra participación en la guerra, desmovilizarme e invitar a otros que lo hicieran, es imposible conseguir la paz a través de las armas, si fuera así, COLOMBIA uno de los países más violentos de mundo, sería un país en total paz, son sesenta años de violencia que solo nos ha causado dolor.

A los jóvenes los invito a no dejarse convencer con falsas propuestas e ilusiones de un mejor mañana que hacen los grupos al margen de la ley. Nosotros lo hicimos con muchos de nuestros jóvenes, hoy en día algunos de ellos están en la cárcel, otros escondidos o muertos, en la guerra todo es efímero, nadie triunfa y todos perdemos, y si tienen hermanos menores, cuídenlos para que ellos no caigan en las trampas del conflicto armado, del narcotráfico y del terrorismo.

Respetuosamente, 



SALVATORE MANCUSO GÓMEZ 
C.C. 6.892.624 de Montería. 


C,C. DOCTOR JUAN MANUEL SANTOS CALDERON 
 Presidente De La República De Colombia